Un nuevo odio

Se puede decir que asistimos a una nueva versión del odio contra personas de otros colectivos distintos a los nuestros? O estamos ante el mismo odio de siempre, que se manifiesta de otra manera?

Históricamente ha sido la religión la fuerza motivadora de los sentimientos de odio hacia otros, recordemos las guerras de religión del siglo XVI en Francia donde se quemaba a personas en defensa de unas creencias religiosas contrarias. Las persecuciones en nuestra península a los conversos, moros o judíos, de quienes se recelaba y no daban confianza. Las hogueras estaban disponibles para reconducir las desviaciones en las costumbres de la población. Los ejemplos de persecución son innumerables a lo largo de la historia. En la España de los reyes Austrias, se culminó por fin con la total expulsión de los últimos restos de moriscos y judíos.

Otras veces el motivo no era religioso, aun en el caso de los judíos en la Alemania del III Reich, precisamente un pais donde la población judía era la más numerosa de Europa, prueba palpable de lo bien integrados que los judíos estaban, tal como reconocía el escritor Stefan Zweig en sus escritos. Sin embargo, ocurría algo que bien podía alertar a los “vigilantes” del orden establecido. Eran muy numerosos, ocupaban los más prestigiosos puestos de la sociedad, su nivel de vida era creciente, y no se ocultaban, eran alemanes y austríacos pudientes pero judíos. Sobre todo, eran diferentes y eso era grave en una época en la que la tolerancia no destacaba en una sociedad en la que el autoritarismo estaba más que asentado.

Lo que está pasando en la actualidad puede que tenga algo que ver con el miedo que tenía Hitler: a los judíos que estaban tan bien integrados en los paises germánicos donde se había perdido la guerra; miedo también al comunismo cuyo crecimiento también era motivo de temor. A los actuales perseguidores de homosexuales y otros grupos del colectivo HGLTB, puede que también sea el miedo quien les guía. Los homosexuales empezaron a salir del armario de manera tímida al principio y cada vez más decidida. Pasear por la calle cogidos de la mano, dos hombres o dos mujeres, no es bien recibido por esos “perseguidores” que, puede que muchos también lo harían pero el miedo les atenaza. Sí, los “presuntos” machitos, vigilantes de la ortodoxia sexual, pueden estar más asustados que los que caminan cogidos de la mano, temerosos de recibir a la vuelta de una esquina, una paliza y que les graben en el culo alguna palabra para la que no se encontró mejor soporte publicitario.

En cualquier caso, debemos rechazar estos comportamientos homófobos, no reirlos como algo anecdótico, no tener una actitud de apaciguamiento hacia los perseguidores como la que mostraron ante Hitler los del Pacto de Munich y pensar sobre todo que, dentro de algún tiempo se verá como lo más natural del mundo que dos tíos o dos tías se besen en los morros donde les de la gana, sin temor al qué dirán sobre todo, sin temor a que los maten.

EEUU y su necesidad de guerras

Cuando EEUU se vio forzado a firmar la Paz de Paris en 1975, que ponía fin a la guerra de Vietnam, no era la primera vez que sus ejércitos intervenían en Asia, ya lo había hecho en los años 50 en Corea. El enemigo no era el pueblo coreano ni el vietnamita, era el comunismo, el gran enemigo durante la guerra fría que tuvieron los estadounidenses. En ninguna de ambas guerras de invasión, los EEUU consiguieron la victoria, por el contrario el precio que pagaron fue altísimo en vidas humanas sobre todo en Vietnam, y al final tuvieron que firmar armisticio con Corea y paz con Vietnam. Es de suponer que en EEUU, tras el desastre bélico que provocaron, acabarían hartos de Asia y los comunistas.

El supuesto papel de gendarme universal que EEUU asumió, le forzó después a nuevas intervenciones, siempre con el apoyo y las presiones de los grandes imperios industriales de armamento que, ante largos periodos de paz y por tanto de ausencia de guerras, empiezan a sentir una especie de “síndrome de abstinencia bélica”, el “mono” que se dice en el mundo de las drogas además de la necesidad de dar salida a su producción de armamento.

Creo que hasta 1990, cuando se produce la invasión y ocupación de Kuwait en el Golfo Pérsico por parte de Iraq, los norteamericanos no habían vuelto a tener que ocuparse de la resolución de un nuevo problema internacional, exceptuando l ridícula invasión de la isla de Granada en el Caribe por aquello de tener siempre tranquilo “el patio trasero” que dicen los de USA. En el caso de Kuwait se trataba de preservar el tránsito del petróleo desde sus fuentes de producción hasta los consumidores occidentales. Aquello se resolvió con una invasión de corta duración con el inicio de una nueva nomenclatura para las operaciones militares, en este caso creo recordar que se llamaba “Tormenta del desierto”. Sadam Huseim, presidente de Iraq, se había atrevido a plantar cara al poderoso “Big brother”, que resolvió el asunto en poco tiempo, un tirón de orejas al díscolo Huseim y restituido en el mando de su pais. Se acababa de producir la entrada de los USA en el mundo islámico, atrás quedaban los comunistas, ya no enemigos y bastante debilitados tras la desmembración de la URSS, los comunistas pasaron a la reserva como objetivos militares teniendo como tenían, trabajo por doquier dentro de sus fronteras.

Pero en Iraq, Husein que había sido un buen chico para Occidente hasta lo de Kuwait, empezó a hacer el gamberro con sus pueblo y de pronto, Occidente se dio cuenta que estaba siendo un dictador, qué horror, un dictador en la antigua Mesopotamia, era algo que Occidente no podía permitir (y en las demás ocasiones, qué?) y se empezó a tejer la madeja de los derechos humanos en Iraq, que no se respetaban, qué pena, tuvimos a Husein cogido por los c. cuando lo de Kuwait y lo dejamos escapar, se lamentaban los de USA y sus adláteres de Occidente, por lo cual empezaron a idear otra farra, esta vez en la antigua Mesopotamia. Y a por ellos oé!!

Así, en el 2003, con la excusa esta vez que Husein tenía “armas de destrucción masiva” (ADM) se montó una coalición en la que esta vez, intervendría “la Gran España”, hartos ya en la península de no mover un cañon desde “la conquista de Perejil” y nuestro Cid Campeador moderno, “el gran Aznar”, poniendo los pies sobre la mesa del despacho oval, se unió a Bush y Blair y a por ellos. La guerra de invasión de la coalición, duró hasta 2011, se derrocó y ejecutó al dictador, se desestabilizo al pais además de arrasarlo y donde había habido estabilidad, nació y se desarrolló un deseo de revancha hacia los que habían violado el pais, por parte de los primeros movimientos yihadistas. Por cierto, armas de destrucción masiva, ni una, era todo falso, se había utilizado esa disculpa para convencer a los gobiernos de los paises aliados a que interviniesen junto a EEUU para invadir Iraq y restablecer la democracia.

El caso de Siria es diferente en cuanto a la participación de los de USA. La guerra allí, comenzó como un movimiento de protesta en marzo de 2011, en el marco de la Primavera Árabe, como movimiento de protesta al régimen de Bashar Al Asad. Posteriormente se organizó un Ejército Sirio Libre (ESL), con civiles y desertoras del ejército que se oponían al régimen de Asad. Esta rebelión armada contó con el apoyo de Occidente, Turquia y paises árabes. Los rebeldes conquistaron importantes enclaves como Homs y Alepo. La dureza de Asad contra su pueblo, le llevó a utilizar barriles de explosivos contra los enclaves rebeldes. En abril de 2013, el movimiento islamista chiita libanés Hezbolá reconoció estar apoyando al régimen de Asad. También los chiitas de Irán, ayudaba financiera y militarmente a Asad.

La guerra en Siria, presentaba todos los ingredientes de un enfrentamiento entre distintas facciones del Islam, como tantas otras veces. Mientras EEUU acusó al régimen de Asad de haber utilizado armamento químico en dos zonas rebeldes cerca de Damasco, pero el gobierno de Asad, lo negó. Para Barack Obama, el uso de armas químicas constituían una de las líneas rojas que justificarían su intervención, pero a última hora renunció a bombardeos de represalia y selló con Rusia un acuerdo para desmantelar el arsenal químico sirio.

Mientras, en 2014, el grupo yihadista Estado Islámico (EI) proclamó un “califato” en los territorios conquistados en Siria e Iraq. Una coalición internacional dirigida por EEUU lanzó los primeros bombardeos aéreos contra EI en Siria. También ha entrado en liza la milicia kurda que apoyan a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS).

También le llegó el turno a Rusia, en 2015 emprende una campaña de bombardeos aéreos en apoyo del régimen de Al Asad frente a rebeldes y Yihadistas, un apoyo decisivo que sirvió para expulsar a la guerrilla de Alepo y de algunos barrios de Damasco .

Nuevos protagonistas en esta guerra, caso de Donald Trump, en respuesta al uso de gas sarín imputado al régimen sirio, ordenando el bombardeo de alguna base aérea. Y nuevos paises se unen a EEUU, Francia y Reino Unido, que realizan bombardeos conjunto de represalia contra posiciones militares del gobierno sirio en reacción a un ataque químico cerca de Damasco. A finales de 2019, será Turquía quien aprovechando la retirada de EEUU, lanza una ofensiva para alejar de su frontera a las YPG, milicias kurdas que EEUU apoya y Turquía combate, tomando así el control de esa zona junto a su frontera.

En diciembre de 2019, el gobierno sirio, apoyado por Rusia lanza una nueva ofensiva contra el último gran bastión de yihadistas y rebeldes. Un alto el fuego se logra gracias a Ankara y Moscú después de meses de enfrentamientos y bombardeos que provocaron una gran catástrofe humanitaria.

En que momento EEUU, decidió no volver a intervenir en guerras tan costosas como en las que había participado anteriormente habiéndolas perdido todas? Ni los varios millones de desplazados en Siria hacia paises limítrofes, ni el más de medio millon de muertos en el pais, ni los métodos empleados por Al Asad, obsesionado con mantenerse en el poder, con utilización de la química contra su pueblo, que en el caso de Husein había justificado la invasión de Iraq y el derrocamiento del dictador, ni por nada de nada movió a EEUU a enfrascarse en una guerra en la que, además se había de encontrar con su rival histórico de toda la vida, Rusia y con Turquia, de la OTAN, y además en un pais que no tiene petróleo….

Otras necesidades tenía EEUU durante el período de duración de la guerra en Siria, que pasaban por sus tareas de “venganza justiciera”. Nos referimos a Afganistán, algo lejos del teatro de Oriente Medio. Allí, según habían comunicado los augures del Pentágono, la CIA o vaya Vd. a saber, en ese país de montañas y no sé si algo más, se escondía Osama Bin Laden, famoso personaje árabe de pura cepa (había nacido en Arabia) a quien habían endilgado la autoría, supongamos que intelectual, de haber ideado el derribo y destrucción del Trade World Center en el 11 de septiembre de 2001, por lo que la máquina reparadora de agravios debía engrasarse y ponerse a punto para una nueva hazaña, para atrapar al terrorista yihadista que había fundado la organización terrorista Al Qaeda. Fueron años de incesante búsqueda de un paradero desconocido. Las sospechas de que estuviera en Pakistán, dieron su fruto hasta su localización, donde una operación militar contra él, acabaron con su vida el 2 de mayo de 2011.

En Afganistan, hubo una invasión que enfrentó al Emirato Islámico de Afganistan, gobernado por los talibanes, que fueron derribados tras lo que se produjo otro enfrentamiento entre los insurgentes talibanes y una coalición internacional liderada por los USA por el control del territorio afgano y que continuó como Guerra de Afganistan (2015-presente). la invasión comenzó en octubre de 2001, “Libertad duradera” liderada por USA y UK, y fue como respuesta a los atentados del 2001 de los que USA culpó a Osama Bin Laden. Afganistán, ha sido como se ha podido ver, otro de los grandes fracasos bélicos de los USA, y de más calibre si se recuerda que los talibán fueron una creación “made in USA”, formados y adiestrados para combatir a la antigua URSS (de nuevo el enemigo comunista), cuando los soviéticos tenían ocupado el pais en la década de los 70 (naturalmente que del siglo XX, de cual si no?) Fueron veinte los años que los norteamericanos permanecieron en Afganistán, con varios presidentes USA en el cargo, y al final, el último en llegar decide abandonar ese pais al que llegaron con unos fines que han dejado muchas dudas en el aire. Como se decía antes en los pueblos: “Para este caminar no hacían falta las alforjas” Sería bueno decirles a los norteamericanos que olvidasen Asia por un tiempo, pues nunca les fue bien, al menos a su ejército.

Israel y los helados

Gracias a la prensa de papel, uno se entera de cosas que nunca dan las teles, pues estas solo buscan entretener y no fastidiar. Sí, porque una noticia de desgracias, inundaciones, terrorismo, homofobias, delitos sexuales, etc. son desgracias, pero a la gente le gusta lo mórbido, incluso con desgracias como las que lleva protagonizando Rocío Carrasco y su guardia civil desde hace meses.

Hay otros temas que, aun pudiendo ser incluidos dentro de la desgracia, son de los que rápidamente se olvidan, porque se habla de ellos, una única vez, no se repiten como una pandemia, o cualquiera de las desgracias antes citadas. En esta ocasión, los protagonistas son los “helados” y el “odio a los judíos”. Y por qué hacer una “comparativa” (ahora se cometen este tipo de atropellos gramaticales) entre esas dos entidades?

Al grano, que diría el agricultor. Aquella metáfora de la mariposa y las repercusiones de su aleteo al otro lado del mundo del punto donde estaba el insecto? Pues cambiemos a la mariposa por los helados, esa rica golosina tan deseada sobre todo, en épocas de calor sofocante para refrescar la garganta. La famosa marca de helados estadounidense Ben and Jerry´s, en coherencia con su ideario político, ha anunciado la cancelación de sus ventas a los aproximadamente 650.000 residentes israelíes, que “okupan” ilegalmente territorios palestinos. La compañía explicaba en su comunicado que “considera incompatible con sus valores, que sus productos se vendan en “los territorios ocupados de Palestina”. Lo que en Israel debiera de haberse tomado como un “capón” en la cabeza y haberles hecho meditar sobre las consecuencias de sus actos en el exterior, por contra, el gobierno hebreo considera que la compañía fabricante de los helados, “se rinde así al terrorismo y antisemitismo”. EL gobierno hebreo amenaza con represalias y argumenta que “….hay solo un Estado judío”, ergo los palestinos, que se chinchen.

El anuncio de Ben and Jerry´s, entra dentro de la campaña BDS, siglas de boicoteo, desinversión y sanciones que tienen por finalidad concienciar a las empresas e instituciones de la ilegalidad de los asentamientos judios en Palestina.

Los asentamientos, unos 200, en la margen izquierda del rio Jordán en Cisjordania, son parte integral de la Palestina histórica, o de las bíblicas regiones de Judea y Samaria. La compañía de helados, hace una distinción entre el “Israel soberano”, reconocido internacionalmente y los “asentamientos israelíes que son ilegales e ilegítimos” según la legislación internacional.

Lo esperpéntico es la reacción del ministro, un tal Lapid, quien define la decisión de la heladera como “un acto de cooperación con el terrorismo económico teñido de fobia a los judios”. El cinismo ilimitado del gobierno hebreo, les lleva a acusar a “los palestinos de no querer negociar la paz y no por ello se debe castigar a Israel”

Históricamente han existido las fobias hacia los judíos, sin que hayamos de ir en este momento buscar las causas. Ahora, Israel sabe cómo granjearse hacia el pueblo judio, un “nuevo odio”, un motivo que ellos, los judíos, necesitan para seguir exigiendo “el pago de la deuda histórica” que la humanidad tiene con ellos, con los judíos por haberlos tratado tan mal. Sin querer ser mal pensado, esta estrategia, teórica desde mi punto de vista, recuerda el caso del personaje de El mercader de Venecia, Shylock, retrato de un judío usurero despiadado, que no duda en exigir el pago de una deuda, con una libra de carne del cuerpo del deudor tal como reza el contrato, en caso de no haber sido devuelto el importe de aquella. Puede decirse que hubiese en Shakespeare signos de fobia hacia los judíos a finales del siglo XVI?

Marruecos siempre está ahí

Marruecos es un vecino, no un amigo, nunca ha sido la amistad el nexo entre ambos vecinos, como casi siempre ocurre entre los vecinos de una casa, de un edificio urbano donde las reuniones de comunidad, en muchos casos acaban como el rosario de la aurora ( confieso que desconozco lo de ese rosario, pero se le suele citar cuando las cosas se complican). Por esto, lo de oir a la ministra de exteriores hablar de “amigos”, España y Marruecos, uno siente vértigo como mínimo porque nunca lo han sido. Los amigos, suelen ser elegidos, los elegimos nosotros y nos eligen ellos, algo que no se da entre vecinos, que nos son impuestos, por cercanía geográfica, como en este caso o porque no depende de nosotros poder hacer una selección del tipo de personas que uno querría en su casa, en su edificio urbano. Incluso los de dentro de tu propia vivienda, la familia de uno, tampoco ha sido elegida, no ha habido selección, con lo cual vecinos y familia, quedan circunscritos al ámbito de lo impuesto y así van las cosas entre familias y entre vecinos.

Ante esta coyuntura qué hacer, que diría el teórico. No podemos elegir, eso sería hacer selección artificial, como la que hace el agricultor al elegir sus mejores semillas para la siguiente cosecha desechando las malas. Una selección natural, sería acercarnos a Darwin, pero no creo que sea este el mejor momento para hacerlo. Entonces, los humanos hemos inventado artilugios, no siempre duraderos, pero que sacan de apuro en ocasiones puntuales e, incluso, pueden ser perdurables en el tiempo. Uno es la diplomacia, válida también con los vecinos de tu finca, con el que te moja el techo de tu vivienda por una pérdida de agua y echas mano del seguro para que se ocupe. En la calle, entre vehículos pasa lo mismo, para qué discutir ni enfadarse? También están los seguros. Podríamos hablar de algún tipo de seguro para ocuparse de los daños que pueda haber entre Marruecos y España? Verdaderamente difícil pero hay soluciones pasajeras, tal vez, porque a veces subyace un daño profundo que no se resuelve con tiritas, pero sirve para tener callado al más dolido. Existen las compensaciones.

Puede que Marruecos, entre los más ardientes “dolores” que pueda sentir, esté el de la recuperación de lo que dicen que les pertenece por geografía pura y dura: Ceuta y Melilla. No sirve de nada decirles que España se instaló ahí hace unos 600 años, nada, esos territorios están en Marruecos, dicen ellos, cuando lo cierta es que hace ese tiempo Marruecos no existía como tal. También es verdad que Marruecos está en Africa y no por ello reivindican el continente. También a veces se les ocurre reivindicar Granada, Al Andalus y la Torre del Oro, esto ya por razones históricas. Pero no van por ahí los tiros, por eso me parece desmesurado que el presidente Sánchez hable de la soberanía española de Ceuta y Melilla, nada se ha dicho de eso. Hay que pagar, esto es como un alquiler, dame y no te incordio, eso son las compensaciones.

El otro artilugio util en todos los casos, es la inteligencia, diplomacia e inteligencia han ido siempre inextricablemente unidos. España nunca que yo sepa, ha destacado en sus logros diplomáticos a lo largo de la historia. Desde el Tratado de Utrecht, con los primeros Borbones, perdimos Gibraltar por una pésima gestión diplomática; durante el siglo XIX, empezamos con la “invasión” de España por Napoleón, disfrazada de “camino de rosas” hacia Portugal con el secuestro-mediante engaño de Godoy, de la familia real española, que fue trasladada a Bayona y allí, obligando al titular Carlos IV a una abdicación impuesta en su hijo Fernandito, Sin ánimo de extender las peripecias diplomáticas de España en Europa, trasladémonos al reparto de Marruecos entre Francia y España en 1912, tras la conocida (quien la conozca, que serán pocos, seguro) Crisis de Agadir en 1911, tras la cual hubo negociaciones entre Francia y Alemania, llegando a un entendimiento entre ambos paises. Pero qué pinta Alemania en este lío que se armó? Con más detalles lo explicaré en otra ocasión, sólo diré que la participación de Alemania fue crucial, era el que negociaba con Francia porque los teutones querían una parte en el pastel colonial de Marruecos, a lo que los ingleses, se negaban. Alemania, para presionar se presentó frente al puerto de Agadir, con un buque de guerra, el Panther, para presionar. Y España? España, estaba en la puerta esperando el resultado de las negociaciones, clamando al embajador francés, para que “no olvidase defender los intereses de España” en la negociación. Así, Alemania obtuvo su compensación en lo que luego sería el Camerún y Togo y Marruecos se repartiría entre Francia y España, pero dejando claro que en las negociaciones, el Papel de España, fue mínimo.

De lo que tendría que ocuparse Marruecos, además de buscar el apoyo de USA en asuntos de política exterior, es pedirle a ese aliado que le ayude a terminar con toda la miseria humana que hay en su pais, con la pobreza de su población, con la búsqueda de inversores para Marruecos que redunden en beneficio de esa población que se ve forzada a huir de la miseria y arriesgan su vida en el mar. Y que se olvide por un tiempo de las ofensas causadas por dar hospital al lider saharaui, y de practicar el juego sucio que lleva utilizando desde la “Marcha Verde” en 1975, aprovechando la enfermedad de Franco y la debilidad política que ello suponía para España. Y tampoco debería olvidar Marruecos que mantienen una monarquía incomprensiblemente rica en dinero y bienes, amparada por un régimen nada democrático. No es una muestra de buena vecindad, “empujar” a su población al interior del “pais amigo” sólo con la intención de quitarse el muerto de encima. Marruecos es un pais con un ejército potente, y es un aliado fiel de los USA a cambio de haber reconocido a Israel como Estado y a Jerusalem como la capital de ese Estado, siguiendo así la estela de Trump. Una ciudad siempre respetada para las tres religiones monoteistas, judaismo, islamismo y cristianismo. Marruecos gasta en armamento lo que tendría que utilizar en inversiones económicas y pan para sus “súbditos”, pero sabe elegir mejor a sus amigos, sin que sea necesaria la vecindad y lo hace mejor que lo hizo Aznar cuando ponía los pies encima de la mesa de George W. Busch buscando la gloria imperial para España. Pobre iluso aquel, no es de extrañar que muestre síntomas de demencia.

En busca de un genocidio

Puede alguien pensar que el genocidio puede llegar a ser ese obscuro objeto de deseo para alguien? Impensable, al menos nadie se ha vanagloriado nunca cuando ha sido acusado de ello, de haberlo cometido. La historia está llena de casos por los que se ha acusado a países, gobiernos más bien, de haberlos realizado sobre poblaciones más débiles. Lo han hecho por razones étnicas, religiosas, políticas y seguro que alguna otra que no recuerdo. Razones que siempre han parecido excusas, injustificables siempre, pero excusas a fin de cuentas. La razón principal, a mi entender, es la búsqueda de la eliminación física de una población a la que se teme, a la que se considera peligrosa en el futuro que, incluso podría llegar a convertirse en genocida hacia el sujeto que la está llevando a cabo, por la misma razón que éste: el peligro que significa su pervivencia.

Para los católicos franceses en el siglo XVI, los hugonotes, protestantes calvinistas, suponían un peligro para la Francia católica de entonces, y por ello fueron perseguidos por todo el país, con el apoyo instigador de la madre del rey Catalina de Médici, con lo que se inició el asesinato en masa de hugonotes, desde su primet día, la noche de San Barlolomé de 1572.

Durante la Primera Guerra mundial, en 1915, se produjo el genocidio turco contra el pueblo armenio, que los turcos siguen negando. Fue un asesinatos planificado a cerca de dos millones de personas, mediante deportaciones forzosas con el intento de exterminar la cultura armenia. Y también aquí fue el gobierno de los Jóvenes Turcos en el Imperio Otomano quienes perpetraron la masacre contra un pueblo. No se olvide que los turcos llegaron a la región que ocupan en 1453, tomando Constantinopla, después que los armenios, incluso después que los kurdos, también muy queridos y respetados por los “recién llegados” turcos.

Últimos en llegar fueron también los judios a Palestina, desde finales del siglo XIX, si bien es verdad que, en la región siempre hubo judios de la Biblia, es decir, población que junto a cristianos y musulmanes, convivieron pacíficamente en Palestina. Todo cambió, a raiz de la partición de Palestina y la creación del Estado de Israel en 1948. A partir de ahí, la población judia se incrementó con la población procedente de Europa, Rusia, Ucrania, Francia, etc. pero eso sí, el requisito era ser judio y contar con el apoyo de EEUU y de Europa que con un sentimiento de culpa enorme por el “holocausto”, nunca se opuso a ninguna reivindicación del nacido Estado de Israel, de tal manera merced a las guerras de Israel contra sus vecinos árabes todos, Guerra de los Seis días, 1967, guerra de Yonkipur, 1972, el Estado de Israel comenzó a crecer mediante anexiones fruto de sus guerras y con el apoyo económico de EEUU y la mirada hacia otra parte, de Europa que siempre se ha sentido culpable del genocidio alemán contra el pueblo judío. No hay que olvidar que en ese genocidio también había gitanos, cifras importantes pero a los gitanos nunca los ha apoyado nadie.. Así, hemos visto que todas las políticas belicistas del Estado de Israel, han sido respetadas en todo momento, y en la actualidad, sólo les falta eliminar físicamente a los palestinos, que no pintan nada en su país ya que la Biblia, sólo se refiere como pueblo elegido, al pueblo judío. Tiene miga, el tema.

Estamos pues asistiendo desde tribunas informativas, a ese intento de genocidio contra el pueblos palestino, reducidos a dos insignificantes zonas geográficas, franja de Gaza, bloqueada desde hace años por Israel, donde se hacina parte de esa población palestina dispersa y Cisjordania, una zona ocupada por Israel debido a que no tiene soberanía donde cada semana se producen nuevos casos de colonización por parte de israelies que ocupan unas tierras previamente desalojadas de población palestina.

Todo esto, a nadie que tenga curiosidad le ha de extrañar, porque está sucediendo todos los días, desalojos, población cisjordana dispersa lo que dificulta su unificación, bloqueo en Gaza gobernada por Hamas, organización que Israel considera terrorista y a la que acusa estos días de “lanzar cohetes hacia territorio de Israel” lo que justifica el legítimo derecho de Israel a defenderse. Palabra de Biden, Europa y todo aquel que siga en deuda con Israel. Tal vez esto se acabe cuando Israel consiga echar al mar a los palestinos que no se sometan. Ah!! la culpa…

Pensamiento mítico y libertad

La señora Ayuso de Madrid, se ha puesto en el lugar que ocupara en su día la Santa Juana de Arco, conocida también como la Doncella de Orleans , la heroína que combatió en la fase final de la Guerra de los Cien años contra los ingleses, en defensa del trono de Francia a favor de su legítimo heredero Carlos VII. Heroína y visionaria fue por ello acusada, ya que afirmaba ser una enviada de Dios, y había tenido visiones del Arcángel Miguel, quien le daba instrucciones para que ayudara a Carlos y liberara a Francia de la dominación inglesa en el período final de aquella guerra. Pese a ello, los nobles borgoñones rivales y enemigos del rey, la apresaron y entregaron a los ingleses. Fue procesada y declarada culpable siendo por ello, quemada viva en la hoguera en Ruan en 1431 a los 19 años de edad.

Claro es que no existe ninguna semejanza entre la señora Ayuso y la santa Doncella francesa, pero ese tesón que pone nuestra lider de Madrid en defensa de lo que ella cree que está en peligro en este territorio, la libertad, así como el entusiasmo que despiertan sus declaraciones, culpando al presidente Sánchez, de todo lo malo, acusándole de mentir, de dirigir mal la política anti pandemia, de racanearle las vacunas, de reprimir las libertades de los madrileños, etc. dicho una y mil veces, han convertido sus suposiciones en verdades de fe, fruto de visiones extra sensoriales. En lenguaje actual, la señora Ayuso ha conseguido convencer a los madrileños, que lo que ella lleva diciendo desde el principio de la epidemia, es cierto, que sus afirmaciones repetidas hasta la saciedad se convierten en verdades cuando la realidad es que carecen de fundamento en la mayoría de las veces. Sin embargo, ahí está la Metroscopia, para darle la razón.

Hasta aquí, los posibles paralelismos entre ambas visionarias, salvando las distancias de ambos contextos. La santa Juana, ofrecía un relato mítico, fantástico, absurdo atribuible a unos seres sobrenaturales, pero en este caso estamos en pleno siglo XV, con la superstición en pleno apogeo pese a lo cual hubo quienes no la creyeron o simplemente, dijeron que estaba loca. Por ello, la condenaron.

El caso de la señora Ayuso, puede que también esté trufado en demasía si no de pensamiento mítico, sí del pensamiento malo, en el sentido de maligno, perverso que busca para sus fines el uso de artimañas que benefician a muchos, hosteleros y otros gremios, pero con un precio que le supone a Madrid, seguir ocupando el liderazgo en contagios de toda España . Si la santa se valía para alimentar su pensamiento, de sus visiones míticas la señora Ayuso llena su cerebro del pensamiento que le inocula su “coach” o entrenador personal, quien le dice lo que tiene que hacer en cada ocasión.

Los objetivos de ambas visionarias no están tan alejados ya que, mientras la francesa se empeñó en una lucha patriótica en defensa de las libertades de su pueblo y de su rey, Ayuso defiende las libertades del madrileño para irse de cañas, la nueva seña de identidad madrileña, que no es sino una política de distracción para tontos de capirote, con alharacas y aspavientos mientras facilita la puesta en práctica de políticas neoliberales en las que los tontainas de capirote no se fijan, pero los grandes grupos económicos agradecen. Y es que frente a este pueblo de Madrid y provincia, acostumbrado a obedecer desde siempre y cuya debilidad por los caudillos daba muestra aquel grito de “vivan las caenas” en favor del aborrecido Fernando VII, había otro que cantaba su “Viva la Pepa”, liberal aunque pobre. Y esta es la realidad actual, este pueblo sigue dividido siendo mayoría los de ir a tomar algo, como muestra de la libertad que vende la señora Ayuso.

Matona y barriobajera

Etiquetar a una madre numerosa en hijos, Salamanca pija, posiblemente del opus dei y todo lo que se le pueda atribuir a una nazi, como barriobajera, matona de puticlub, es una paradoja dificil de asumir, pero el reventón que produjo ayer en la SER, la tal Monasterio, sin ninguna intención de entrar en debate, solamente encelada con otra persona, Pablo Iglesias, para hundirlos a todos, entra en el modelos más abyecto, al más puro y viejo estilo nazi alemán de entre guerras, de ser la iniciadora de futuras noches o días de cristales rotos. Los de VOX, presentan su enemigo en los MENAS (eso son disculpas, son muy pocos) y en los comunistas, como Hitler encontró en los judios, su chivo expiatorio a quien odiar así, porque sí, y perseguir cuando proceda.

Lo más penoso pese al espectáculo de la beata Monasterio, fue la reacción de Pablo Iglesias, a quien la otra llamó “valiente” queriendo decir lo contrario y, nuestro macho alfa, curtido en mil batallas dialécticas, con rivales de talla, aquí se arrugó más que una gabardina de Adolfo Dominguez y “se largó” como le había estado pidiendo la representante nazi, enarcando las cejas él y con su característico mohín de enfado, frente rugosa. Y sus labios prietos, sin despegarlos, acaso Iglesias, gran estratega en la confrontación, no supo o pudo defenderse de ese ataque, acaso le pilló de sorpresa viniendo de la nazi Monasterio, una doña nadie hasta ayer, porque si por algo había destacado la señora anteriormente había sido por sus melifluos modales oratorios, su cadencioso movimiento de manos acompañando su discurso y así, pues eso, no te comes ni una rosca. Tan diferente ella a la loba de la Puerta del Sol, que no se arruga ante nadie, pero al menos, si bien apoyándose siempre en la mentira, no recurre al insulto vulgar, las amenazas y modales propios de marimacho de gimnasio de falange, o club de alterne de los de antes porque, en los de hoy esas mujeres que se ganan la vida haciendo que los clientes se gasten el dinero en bebida respetan siempre a sus clientes, aunque estén convenientemente explotadas.

Pues sí, a la tal Rocío hay que replicarla allí donde le duela, marchar siempre por delante de ella, interrumpirla cuando hable, como hace ella, hasta que se agote, y decida marcharse y decir después que no la han dejado hablar, esos que presumen de “demócratas”. Y a la siguiente ocasión, lo mismo, pero lo de marcharse con el rabo entre las piernas, modelo Iglesias, amenazando con denunciarla en no sé que entidad eso es una pamplina. Si acaso, el resto de los tertulianos podían haber imitado el gesto de Iglesias, o haberle convencido de continuar, aunque le hubieran tenido que prestar un pañuelo para contener sus sollozos, Pero “largarse” como le pedía la nazi Rocío, jamás. Es por ello, que a mi modo de ver, mientras la nazi Rocio fue coherente con su ideario, Iglesias no lo fue en absoluto, y fue el gran perdedor y máximo culpable de derrocamiento del debate. Sin embargo ambos, adquirieron un relieve que no tenían antes del debate, estaban apagados. De tal forma, uno como víctima y la otra como verduga, ganaron los dos, seguro.

De la nueva intolerancia II

Estamos asistiendo a nuevas formas de intolerancia que a veces están cercanas a otras tantas nuevas formas de fanatismo, lo que se podría llamar un fanatismo de “mírame y no me toques”. Una mirada dirigida a alguien sin haber sido solicitada, un comentario del mismo jaez y otras formas con desconocidas intenciones, pueden dar lugar a una denuncia o cuando menos un reproche. Y no se habla aquí del insulto a alguien, siempre reprobable sino de una desmesurada sensibilidad que rechaza todo lo que venga de los otros. y que no ha sido pedido. Lo cierto es que quien recibe un comentario verbal, un gesto no del agrado del sujeto paciente (se puede decir sujeta?) puede emprender una campaña contra el agresor defendiendo honor, honra y toda clase de formas de prestigio de las personas ofendidas, siempre referidas al linaje o al decoro emanado de las acciones virtuosas, que se empleaban sobre todo, en época medieval. Las encontramos en Lope de Vega, en su “Comendador de Ocaña,” donde la violación de estos atributos que se otorgan a ciertas personas, podían acabar en los tribunales. El/la ofendido/a, amparándose en una sensibilidad melindrosa, intenta defender esas cualidades que cita Lope en su obra, el honor o la honra, más propias del contexto de la sociedad medieval.

En la actualidad nos hallamos ante una paradoja que resulta dificil de asumir. Por un lado, tenemos los casos del uso de epítetos malsonantes, groseros y zafios que se dan entre gente joven. Se oye decir lo de “estar hasta la polla” de algo, o “me suda la polla” tal cosa. Resulta deleznable que alguien hable así, los jóvenes lo hacen y los no tan jóvenes también. Si resulta que la persona es una chica lo cual es muy frecuente, el tema llega a encumbrar las cotas más elevadas de la vulgaridad y ver engrandecida su zafiedad cuando sea una mujer joven quien lo dice, en una muestra flagrante de apropiación indebida de vulgaridades, pues como todos sabemos el citado órgano sexual es privativo del género masculino. Esa misma joven puede a continuación exigir un respeto cuando alguien le dice algo que ella no acepta, sin fijarse que a ella se la tiene que aceptar que suelte públicamente esas exclamaciones tan soeces.

Bien, pero aquí íbamos a tratar el tema de esas “nuevas formas de intolerancia” que surgen como los brotes verdes en primavera. En estos días, se trata de crucificar a un futbolista por haber llamado a otro “negro de mierda”. Muy mal, quien lo duda: nadie. El supuesto autor del comentario, se llama Juan Cala. (alguien recuerda quien era Jean Calas, de Toulouse?) El Cala al que se refiere en el escrito, es un jugador del club de futbol Valencia, si bien él niega haber dicho tal cosa al otro jugador. Los que somos aficionados al futbol, hemos oido a veces, a algún jugador lanzarle a otro del equipo rival, algún insulto más o menos grueso que, de haber sido oido por el arbitro habría conducido a sanción, tarjeta o similar, pero sin pasar a mayores. Los jugadores siempre se han amparado en la circunstancia del momento, el “ardor futbolero” y después, nada más, unas disculpas que para eso se inventaron y a otra cosa. En la actualidad, se podría resolver de la misma forma un caso así, pero en ocasiones, cuando hay diferencias étnicas, el receptor del cumplido si se trata de que es negro, o amarillo, por qué no, se siente muy maltratado ante lo que considera un caso flagrante de “racismo” y por ahí, no pasan, eso requiere una enmienda a la totalidad. El problema para resolver un caso similar es cuando el acusado niega haber dicho algo así, entre otras razones, porque sabe lo mal visto que está hoy día llamar “negro” a un “negro”, o quizá no sólo por eso sino por añadir la coletilla de “mierda”. Qué es lo que más molesta al jugador negro, que se refieran a su color de piel, o que le comparen con una “mierda”? Me inclino a proponer a los que tengan la piel negra que hagan lo mismo y cuando un contrario les haga una entrada brusca o algo parecido, le llame así “blanco de mierda”, por qué no? Por qué han de ser los negros quienes se sientan insultados cuando alguien les recuerda cual es el color de su piel? Podríamos ver así, qué es lo que resulta más molesto a un blanco, que le llamen “blanco de mierda”, que le llamen “blanco” a secas o simplemente, “mierda”? “eres un mierda” se dice a veces y nadie se escandaliza, debiendo ser lo de “negro” lo que duele. A un negro, le puede doler que le llaman “negro”? Dónde está aquella reivindicación de orgullo de la “negritud” que reivindicaba aquel lider africano, Leopold Sédar Senghor en la primera mitad del siglo XX. Ya digo, llamadles “blancos de mierda” y vereis como se acaba todo.

De la nueva intolerancia

Estamos asistiendo a nuevas formas de intolerancia que a veces están cercanas a otras tantas nuevas formas de fanatismo, lo que se podría llamar un fanatismo de “mírame y no me toques”. Una mirada dirigida a alguien sin haber sido solicitada, un comentario del mismo jaez y otras formas con desconocidas intenciones, pueden dar lugar a una denuncia o cuando menos un reproche. Y no se habla aquí del insulto a alguien, siempre reprobable sino de una desmesurada sensibilidad que rechaza todo lo que venga de los otros. y que no ha sido pedido. Lo cierto es que quien recibe un comentario verbal, un gesto no del agrado del sujeto paciente (se puede decir sujeta?), puede emprender una campaña contra el agresor defendiendo honor, honra y toda clase de formas de prestigio de las personas ofendidas, siempre referidas al linaje o al decoro emanado de las acciones virtuosas, que se empleaban sobre todo, en época medieval. Las encontramos en Lope de Vega, en su “Comendador de Ocaña,” donde la violación de estos atributos que se otorgan a ciertas personas, podían acabar en los tribunales.

En la actualidad nos hallamos ante una paradoja que resulta dificil de asumir. Por un lado, tenemos los casos del uso de epítetos malsonantes, groseros y zafios que se dan entre gente joven. Se oye decir lo de “estar hasta la polla” de algo, o “me suda la polla” tal cosa. Resulta deleznable que alguien hable así, los jóvenes lo hacen y los no tan jóvenes también. Si resulta que la persona es una chica lo cual es muy frecuente, el tema llega a encumbrar las cotas más elevadas de la vulgaridad y ver engrandecida su zafiedad cuando sea una mujer joven quien lo dice, en una muestra flagrante de apropiación indebida de vulgaridades, pues como todos sabemos el citado órgano sexual es privativo del género masculino. Esa misma joven puede a continuación exigir un respeto cuando alguien le dice algo que ella no acepta, sin fijarse que a ella se la tiene que aceptar que suelte públicamente esa exclamación tan soez.

No se trata aquí de establecer una relación causa – efecto entre lo que alguien dice y lo que oye decir a otros. Es decir, se pueden decir barbaridades malsonantes pero a mí que me respeten, sin tener en cuenta que la primera forma de perder el respeto a los demás, la protagoniza quien no quiere oir lo que le dicen, no sé si me explico.

Estamos asistiendo a nuevas formas de intolerancia muy cercanas a también nuevas formas de fanatismo, lo que se podría llamar un fanatismo de “mírame y no me toques”. Una mirada recibida pero no solicitada, un comentario del mismo jaez, y otras formas con similares intenciones, pueden dar lugar a una denuncia o, cuando menos un reproche. Y no se habla aquí del insulto a alguien, siempre reprobable sino de una desmesurada sensibilidad que rechaza todo lo que venga de los otros. y que no se ha pedido. Lo cierto es que quien recibe un comentario verbal, un gesto no del agrado del sujeto paciente (se puede decir sujeta?), puede emprender una campaña contra el agresor defendiendo honor, la honra relacionadas ambas con el linaje y el decoro en las acciones, y toda clase de formas de prestigio de las personas ofendidas, que se empleaban sobre todo, en época medieval. A veces se trata de una sensibilidad melindrosa, que presenta paradojas difíciles de asumir, como en los casos del uso de epítetos malsonantes, groseros y zafios, que es lo mismo y además, propios de otro sexo que fue el que los propagó. Oir decir a una chica joven, “estar hasta la polla” de algo, es inadecuado por todo lo anterior y además, porque una joven, creemos todos, no posee ese atributo propio del otro sexo. Esa misma joven puede a continuación exigir un respeto cuando alguien le dice algo que no acepta, sin fijarse que a ella se la tiene que aceptar que suelte públicamente esa exclamación tan vulgar.

Bien, pero aquí íbamos a tratar el tema de esas “nuevas formas de intolerancia” que surgen como los brotes verdes en primavera. En estos días, se trata de crucificar a un futbolista por haber llamado a otro “negro de mierda”. Muy mal, quien lo duda, nadie. El supuesto autor del comentario, se llama Juan Cala, jugador del club Valencia, si bien él niega haber dicho tal cosa al otro jugador. Los que somos aficionados al futbol, hemos oido a veces, a algún jugador lanzarle a otro del equipo rival, algún insulto más o menos grueso que, de haber sido oido por el arbitro habría conducido a sanción, tarjeta o similar, pero sin pasar a mayores. Los jugadores siempre se han amparado en la circunstancia del momento, el “ardor futbolero” y después, nada más, unas disculpas que para eso se inventaron y a otra cosa. En la actualidad, se podría resolver de la misma forma un caso así, pero en ciertos casos, cuando hay diferencias étnicas, el receptor del cumplido si se trata de que es negro, o amarillo, por qué no, se siente muy maltratado ante lo que considera un caso flagrante de “racismo” y por ahí, no pasan, eso requiere una enmienda a la totalidad. El problema para resolver un caso similar es cuando el acusado niega haber dicho algo así, entre otras razones, porque sabe lo mal visto que está hoy día llamar “negro” a un “negro”, o quizá no sólo por eso sino por añadir la coletilla de “mierda”. Qué es lo que más molesta al jugador negro, que se refieran a su color de piel, o que le comparen con una “mierda”? Me inclino a proponer a los que tengan la piel negra que hagan lo mismo y cuando un contrario les haga una entrada brusca o algo parecido, le llame así “blanco de mierda”, por qué no? Por qué han de ser los negros quienes se sientan insultados cuando alguien les recuerda cual es el color de su piel? Podríamos ver así, qué es lo que resulta más molesto a un blanco, que le llamen “blanco de mierda”, que le llamen “blanco” a secas o simplemente, “mierda”? “eres un mierda” se dice a veces y nadie se escandaliza, debiendo ser lo de “negro” lo que duele. A un negro, le puede doler que le llaman “negro”? Dónde está aquella reivindicación de orgullo de la “negritud” que reivindicaba aquel lider africano, Leopold Sédar Senghor en la primera mitad del siglo XX. Ya digo, llamadles “blancos de mierda” y vereis como se acaba todo.

Tomás, el héroe de Tabernillas

Tenía sus años y el hombre, no ha resistido el ataque de alguna de las plagas actuales que nos asolan, pandemia, ictus, ignoro cuál. Querido por muchos aunque dudo que amado, pues no era de los que reclaman amor de los demás. Su carácter hosco, huraño a veces, nos llevaba en ocasiones al menos a algunos, a batallar con él tratando de encontrar un resquicio por el que llegar a su corazón y al diálogo. Otros preferían no entrar en batalla con el personaje.Tenía sus amigos, quienes le consentían toda clase de exabruptos con tal de que su carisma, que lo tenía, no se viera afectado y desmereciese su papel. Difícil para tratar sólo cabía someterse a su criterio, válido o no, pero en cualquier caso discrepante con el nuestro, al menos el mío.

Tomás abandonó su taberna, hace algunos años y comenzó su declive. Dos tabernas, una de las cuales era sólo para los domingos y otra clientela más de paso. Cuando dejó la principal, la de Tabernillas, donde era el rey, se le notó la pérdida de su “leit motiv”, de su fundamento vital. En su taberna, nadie podía con él. Muy aficionado a la historia, al menos la de España, que yo sepa, no era fácil entablar con él un cambio de pareceres sobre algo que surgiese. Se movía por el mostrador de su taberna a gran velocidad, como la barra metálica de un futbolín, entre vermut (la joya de la casa) y vermut, siempre con un ligero “cup” de sifón, como Dios manda elaborar un vermut rico en Madrid. La parroquia se desgañitaba por ellos, que eran acompañados por unos exquisitas canapés de anchoas en salazón que él preparaba y hacían el deleite de todos. Ya digo, era el rey en ese lugar, y cualquier cosa que dijera, se convertía en dogma, pero repito, no admitía la opinión de nadie y a todo respondía con un “no, no, no” y no le sacabas de ahí. Tenía sus más fieles amigos a los que seguía aunque sin hacer campaña de ello pero movido por una fe casi religiosa. Todo hay que decirlo, sus mejores amigos me atrevo a sugerir, eran los que para él tenían un halo de autoridad en su materia. Si desconfiaba de la opinión de alguien, lo que sucedía casi siempre, ello se debía a que para él esa opinión no tenía validez porque la persona tampoco lo merecía, lo que tantas veces le llevó a cometer disparates y equívocos, pero daba igual, cambiando de posición a lo largo de la barra, te dejaba allí tirado sin ninguna explicación.

Conocí su casa de Tabernillas, a principios de los años 80, del siglo pasado, de cual si no? Me considero de los más antiguos parroquianos de la taberna de Tomás, he visto pasar por ese lugar a gente variopinta, algunos movidos por el “tipismo de un personaje tan irreverente”, dicho con el mayor respeto. Cuando descubrí su afición por el arte antiguo, románico sobre todo, fue cuando la curiosidad me llevó a tratar de conectar con él. Nunca sirvió de nada, daba igual. Te negaba lo que decía cualquier manual de bachillerato, que Alfonso VI hubiera estado cerca de Madrid en el siglo XI, o que el Románico en España hubiera tenido dos vías de penetración, era negado sistemáticamente por nuestro amigo. Era capaz de remontarse al asesinato de Julio Cesar el 15 de marzo del 44 aC, sólo para ponerse en contra de lo que le dijese. Gente famosa de la política, escritores, críticos y tratantes de arte, periodistas, comerciantes y anticuarios del Rastro, profesores entre los que se contaban verdaderos conocedores de la historia, la que se enseña en los colegios. No resultaba extraño que entre alguno de ellos, pudiera surgir un discrepante. No solía opinar sobre temas concretos, pero si alguien lo hacía, ahí estaba él para decir “No”. Había siempre buenas intenciones hacia él, pero faltaba su comprensión, su reconocer en el otro, no un enemigo sino un amigo con deseo de diálogo, justo lo que le faltaba, el diálogo. Quienes nos acercábamos a él con buena intención, sólo buscábamos un tipo interesante al otro lado de la barra de un bar.

Un personaje al que tal vez le faltó eso que ahora tanto se valora y es un poco de empatía con los otros.